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Tres Visionarios Reciben El Premio de La Paz de California 2005 de Manos de The California Wellness FoundationLa Fundación premiará con $25,000 a cada líder de la prevención de la violencia San Francisco - The California Wellness Foundation (TCWF) entregará su Premio de la Paz de California 2005 a tres líderes visionaros que han contribuido significativamente a prevenir la violencia en el estado. Otilio “O.T.” Quintero, un ex trabajador agrícola migratorio, codirige una organización nacional con sede en Santa Cruz que ayuda a los jóvenes a salir de las drogas y las pandillas al ofrecer programas de educación, liderazgo y desarrollo económico de la comunidad. María Velásquez lidera en el rural Condado de Shasta un programa escolar, creado especialmente para disolver el ciclo de la violencia al enseñar a los niños a controlar sus impulsos y manejar su ira. Sayre Weaver, una abogada de Brea, libra batallas legales innovadoras a fin de ayudar a que los organismos locales encargados de legislar las armas de fuego puedan responsabilizar a la industria de armas de las muertes y lesiones causadas por sus productos. TCWF entregará las distinciones en su 13º banquete Premio de la Paz de California, el cual se llevará a cabo el miércoles 19 de octubre de 2005 a las 5:30 p.m. en el Westin San Francisco Airport Hotel. Cada uno de los homenajeados recibirá $25,000 en efectivo en reconocimiento a su compromiso por prevenir la violencia y promover la paz. El banquete es uno de los puntos culminantes de dos eventos simultáneos, la Conferencia para la Prevención de la Violencia de TCWF y “Second Milestones of a Global Campaign for Violence Prevention”, organizado de forma conjunta por la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization) y TCWF. “Hoy estamos reconociendo a tres personas visionarias que han llevado esperanza a los jóvenes, han enseñado a los niños que existen otras alternativas a la violencia y han reducido el acceso a las armas de fuego”, dijo Gary L. Yates, presidente y director ejecutivo de TCWF. “Los homenajeados con el Premio de la Paz de California 2005 representan a miles de otros que trabajan en el anonimato para hacer de California un sitio más sano y seguro”. Otilio “O.T.” QuinteroOtilio “O.T.” Quintero es subdirector de Santa Cruz Barrios Unidos (SCBU). Fundada en 1993, SCBU trabaja para prevenir la violencia juvenil al ofrecer programas de entrenamiento educativo y de desarrollo del liderazgo — a través de la preparatoria alternativa Cesar E. Chávez School for Social Change —, y de desarrollo económico de la comunidad. Quintero ha ayudado a cimentar la capacidad organizativa y financiera de SCBU, ha participado en la creación de programas de capacitación eficaces (incluyendo BU Productions, un exitoso negocio de camisetas serigrafiadas) y ha asegurado el legado de SCBU al facilitar la compra de un edificio y un predio de dos acres. Además, Quintero ha abogado por la prevención de la violencia juvenil fuera de Santa Cruz. En 1996, ayudó a que la iniciativa AB 963 fuera adoptada. Esta estableció el Programa Cooperativo para la Prevención de Pandillas, Crímenes y Violencia en California y asignó más de $10 millones a organizaciones de la comunidad dedicadas a prevenir la violencia y la actividad pandilleril. Quintero participó activamente en el desarrollo de la Coalición Nacional de Barrios Unidos (NCBU por sus siglas en inglés) y de organizaciones locales de Homies Unidos en El Salvador y Nicaragua. A la edad de cinco años, Quintero se convirtió en trabajador agrícola migratorio y luego vivió gran parte de su adolescencia en un complejo de viviendas subvencionadas, ubicado en una zona remota del Condado de Fresno, donde muchos de sus amigos murieron a causa de las drogas y el alcohol. Aunque pudo mudarse de allí a los 17 años, la experiencia dejó una huella indeleble en su vida. Quintero dice que su sentido del deber lo impulsa a ayudar a los jóvenes a evitar la violencia. “Es improbable que todos nos paremos en una esquina y cambiemos las vidas de las personas que se nos cruzan”, dice Quintero. “Pero todos podemos cumplir un rol importante. Se puede encontrar un guerrero de barrio en casi todas partes”. Quintero, quien obtuvo su título universitario en UC Santa Cruz y una maestría en la Universidad Estatal de San José, ha trabajado en SCBU desde sus comienzos. En 1993, la organización recibió una de sus primeras subvenciones para la prevención de la violencia de manos de TCWF y desde entonces ha logrado el apoyo de numerosas personas, la comunidad y otros benefactores que reconocen el valor y los resultados de Barrios Unidos. María VelásquezDurante 17 años, María Velásquez se ha dedicado a reducir la violencia doméstica en comunidades rurales. Desde Shingletown, California, ella trabaja como instructora de prevención de la violencia en Second Step: A Violence Prevention Curriculum, un programa escolar de habilidades sociales que aborda la conexión entre el comportamiento intimidante durante la niñez y del maltrato en la adultez. Velásquez está firmemente convencida de que el ciclo generacional de la violencia puede disolverse al enseñar a los niños otras formas de negociar y hacer frente a las situaciones. Ella contribuyó a la implementación del programa Second Step en los condados de Trinity y Shasta, incluyendo el distrito escolar Black Butte Union, donde todos los estudiantes de la primaria participan en el programa. El haber presenciado de niña el problema de la violencia doméstica le ayudó a determinar su labor. Ella considera que Second Step, desarrollado por la organización no lucrativa Committee for Children, es una solución simple para ayudar a los niños a disolver el ciclo de la violencia familiar. “La dinámica familiar ha cambiado en las zonas rurales y nuestros niños están sufriendo sus dificultades”, dijo Velásquez. “Parte de nuestro movimiento consiste en capacitar a los niños con una serie de destrezas y herramientas de modo que sepan que tienen derechos y opciones en la vida que nadie puede quitarles”. Antes de trabajar en el Condado de Shasta, Velásquez se desempeñó como coordinadora de cuidado infantil para el Condado de Trinity en Human Response Network, la cual ofrece programas para la prevención de la violencia y la violencia doméstica. Además, participa en Grassroots for Kids, un programa que fomenta las opciones recreativas positivas para niños y familias. Velásquez obtuvo su título profesional en el Shasta College en Redding. Sayre WeaverDurante el transcurso de la década pasada, Sayre Weaver estuvo trabajando incansablemente en las áreas de legislación y litigación a fin de reducir la violencia con armas de fuego y, hoy en día, es reconocida como una de las autoridades legales más importantes de California en materia de reglamentación de las armas. En 1996, Weaver ayudó a la ciudad de West Hollywood a redactar y defender la ordenanza que prohibía la venta de armas tipo “junk gun”. Además, abogó por el poder de las ciudades y los condados de California para regular las armas de fuego en dos demandas judiciales, California Rifle & Pistol Ass’n v. City of West Hollywood (1998) y Nordyke v. King (2002), en la que se enfrentó al dueño de una exhibición de armas para defender una ordenanza del Condado de Alameda que prohibía la posesión de armas de fuego en propiedades del condado. Weaver observó primero los efectos comunitarios de la violencia con armas de fuego en su rol de fiscal adjunto en Compton, California. Gracias a su trabajo para la ciudad de West Hollywood entró en contacto con la organización Legal Community Against Violence (LCAV) y el estudio del doctor Garen Wintemute sobre la industria de las armas tipo “junk gun” (“Ring of Fire: The Handgun Makers of Southern California”). Estos la condujeron a darse cuenta de la necesidad de reformar la industria de las armas de fuego y decidió dedicarse a cumplir este objetivo. En Ileto v. Glock, Weaver está actualmente representando a víctimas de las armas en contra de los fabricantes y distribuidores de las armas de fuego utilizadas por un miembro de la supremacía blanca. El individuo fue condenado por asesinar a Joseph Ileto, un empleado del correo postal de origen filipino, y herir a cuatro niños y un empleado de un centro social judío. Apenas comenzado el juicio, Weaver estableció el derecho de las víctimas de las armas de demandar a miembros de la industria de armas cuyas prácticas de comercialización y distribución sean negligentes. “La violencia con armas de fuego es la principal causa de muerte de los jóvenes de los grupos minoritarios de entre 18 y 24 años”, dijo Weaver. “El público no entiende las consecuencias de este tipo de violencia en la salud pública ni se da cuenta de que son niños y jóvenes los que mueren o quedan lisiados”. Weaver es directora legal de The Educational Fund To Stop Gun Violence y consultora de la firma de derecho público Richards, Watson & Gershon, donde también integra el Departamento de Litigación. La ex directora legal de LCAV, continúa ofreciendo sus servicios en la red de abogados voluntarios. Además, es miembro del Comité contra la Violencia de las Armas de la Asociación Estadounidense de Abogados, la Sección de Litigación contra las Armas de American Trial Lawyers, y el Advisory Board of Women Against Gun Violence. Weaver obtuvo su título de abogada en la facultad de Derecho Yale. “A pesar de sus diferentes perspectivas y experiencias, los homenajeados de este año se han unido a favor de un solo objetivo: reducir las muertes sin sentido de los jóvenes de California”, dijo Nicole J. Jones, directora de programas de TCWF. “Su importante labor ha ayudado a cambiar las actitudes y políticas en comunidades de toda California”. The California Wellness Foundation es una fundación privada e independiente que fue creada en 1992 con la misión de mejorar la salud de los habitantes de California mediante subvenciones de fondos para promover la salud, la educación del bienestar y la prevención de enfermedades. . La Fundación provee fondos en ocho áreas prioritarias: diversidad étnica en las profesiones relacionadas con la salud, salud ambiental, envejecimiento saludable, salud mental, prevención del embarazo precoz, prevención de la violencia, salud de la mujer y salud laboral. TWCF también otorga fondos para asuntos oportunos o proyectos especiales fuera de las áreas prioritarias Desde 1992, la Fundación ha otorgado 4,093 subvenciones por un total de más de $493 millones. Para más información, visite www.tcwf.org. Esta incluye la sección News & Resources, que provee datos del Premio de la Paz de California, entrevistas cortas a los tres homenajeados y fotografías que podrá descargar. # # # Nota a periodistas y editores: El artículo “The” en el nombre The California Wellness Foundation es parte del nombre legal de la Fundación; por favor no lo elimine ni use con minúscula. |
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